A 14 años del partido perfecto de Fernando González



En su primera semifinal de Grand Slam, Fernando González jugó su partido perfecto. 6-1 6-3 y 6-1 fue el marcador por el que despachó al alemán Tommy Haas en la ronda de los cuatro mejores del mundo en el Australian Open 2007, en un duelo donde el nacional no tuvo break points en contra y tan solo cometió tres errores no forzados, todos en el segundo set. Este es el testimonio del "Bombardero de La Reina" a 14 años de su gran victoria contra el ex número 2 del mundo, para alcanzar su única final en un torneo Major.


"El 2006 hice final en Viena, Madrid y Basilea. Me molestaban mis amigos porque no ganaba las finales (risas). Después perdí en primera ronda de París Bercy. Hice la pretemporada y fui a jugar directo a Australia. Viajé once días antes, y los primeros partidos no fueron tan buenos. Korolev, Del Potro, esos dos partidos los gané, pero no me sentía tan bien", comienza relatando el entonces 10 del mundo en diálogo con Séptimo Game.


"A partir del partido con Hewitt jugué mejor, fue un partido bien tenso, él de local, era bien complicado en la cancha, demasiado competitivo. Siempre teníamos algunos rounds de vista y de dichos, pero todo bien. Yo jugué increíble los dos primeros sets, creo que hice tres errores no forzados. Después me gana el tercero y le gané el cuarto set. Hubo mucha tensión", agrega.


También matizó su opinión respecto al duelo con el germano con la de su coach, el estadounidense Larry Stefanki: "El partido con Tommy Haas para mí fue el mejor de mi carrera. En números, como me sentía, como corría y las decisiones que tomaba. Pero hace un tiempo Larry discrepó conmigo un poco, él decía que era con Nadal (en cuartos de ese mismo torneo), porque los rivales eran diferentes. El juego de Rafa me incomodaba mucho, mucho más que Roger (Federer), y para qué decir de Haas".


"Siempre me pesaron los números del partido con Haas. Decía 'tres errores no forzados en tres sets'. De hecho, un mes después (Haas) me ganó 6-3 6-3 en Indian Wells. Después en varios partidos que jugué, pucha, llevaba cinco errores no forzados en cuatro games, estoy jugando como el forro (risas)", reflexiona sobre el abultado marcador del encuentro.


"Fue un año increíble, súper irregular, en el sentido que hice final de Australia, final de Roma, gané Beijing, pero tuve muchas primeras rondas. No era algo muy usual en mi carrera", finalizó.

651 vistas0 comentarios