Especialista en altura: El gran desempeño de Yannick Hanfmann en el ChileOpen
- Ariel Román Espinoza
- 1 mar
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En su quinta aparición consecutiva en el ChileOpen, Yannick Hanfmann alcanzó la final del ATP de Santiago, la tercera de su carrera. La gran curiosidad del alemán es que las tres definiciones a este nivel han sido en condiciones similares: En 2017, fue finalista en Gstaad (1050 msnm), y en Kitzbühel (752 msnm) en 2020. Emplazado en los faldeos de la Cordillera de los Andes, las condiciones de San Carlos de Apoquindo, a 970 metros sobre el nivel del mar, le favorecen al germano.
“No sé en cuales torneos pueda jugar bien en arcilla, quizás Quito, pero Quito ya no existe más”, declaró Hanfmann, al ser consultado por cómo su juego se adapta tan bien a las condiciones de Santiago. “Me gusta mucho jugar en altura, significa mucho para mí jugar otra final. Gstaad fue hace muchos años, Kitzbühel también. Espero tener otro buen resultado mañana, pero sí, pienso que la altura me hace bien”.
“Mi saque es potente, tengo un buen servicio con kick, sé cómo ir hacia adelante, puedo jugar con saque y red, y en la devolución creo que lo que me diferencia de otros jugadores es que trato de pegarle temprano a la bola, a pesar de que sea algo arriesgado. Este es el juego que yo quiero hacer, y si juego bien, pues puedo ganarle a cualquiera en altura. Tengo muchas variantes que mejoran todos los aspectos de mi juego en altura”, agrega.
A nivel ATP, Hanfmann siempre ha obtenido buenos resultados en estas condiciones de altura y calor: A la final lograda esta semana, se le suman otros dos Cuartos de Final en Santiago, además de otras dos semifinales en Kitzbühel, la última lograda en 2024.
“Significa mucho para mí. Es difícil jugar una final de un ATP, y tengo otra oportunidad mañana (hoy), y estoy muy agradecido de ello. Tengo 34 años, pero me considero más joven, porque empecé más tarde porque jugué tenis universitario. Empecé a jugar profesional con 23-24 años. Me quedan unos años más, en el último año he mejorado mucho, especialmente con el saque, que es el golpe más importante en el tenis. Físicamente me siento bien, no me siento viejo aún (risas). Estoy agradecido de estar en una nueva final, especialmente en Sudamérica, lo que creo que no es nada fácil”, cerró.
De momento, el teutón escalará al puesto 65 del ranking ATP, y de ganar su primer título, volverá al grupo de los 60 mejores del mundo, no tan lejos de su mejor ranking histórico, 45°, logrado en julio de 2023.





