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Series dieciocheras: A 15 años de la derrota del Yom Kipur ante la Israel de Dudi Sela




"Si no le ganamos a Israel, mejor nos dedicamos a otra cosa". Ese fue el vaticinio de Luis Ayala a El Mercurio, histórico tenista chileno, récord de victorias en Copa Davis. Luego de una dolorosa derrota ante el campeón defensor, Rusia, en La Serena, con Igor Andreev como inesperado protagonista, Chile debía enfrentar un exótico viaje para mantener la categoría en el Grupo Mundial: Israel. El Canada Stadium, en Ramat Hasharon, y en cancha rápida, sería el escollo a superar en el repechaje, en septiembre de 2007.


A pesar de ser visitantes, Chile era un claro favorito: Con Fernando González pasando por un gran momento que lo llevó a la final del Australian Open y el Masters Series de Roma, peleando por los puestos de avanzada en el ranking, y si bien, Nicolás Massú ya no era el Top 20 que fue en sus mejores años, siempre se podía contar con que podría sacar su mejor versión representando al país. Y finalmente, Hans Gildemeister contaba con un Paul Capdeville en franco ascenso, y que buscaba hacerse con una camiseta de titular.


Israel, por su parte, a principios de temporada no tenía a un jugador que estuviera en el Top 150. Noam Okun era el número uno del país, en el puesto 168, mientras que Dudi Sela, de 21 años, era el 179 del ranking al comenzar la temporada. El elenco asiático superó cómodamente a Luxemburgo por 5-0 y a Italia por 3-2, habiendo cerrado la serie en el dobles, con Sela aún como número dos. Para el punto de dobles, Israel contaba con una de las mejores parejas del mundo: Jonathan Erlich y Andy Ram, nacidos en Buenos Aires y Montevideo, respectivamente, y que hablaban perfecto español entre ellos y compartían con el resto de sudamericanos y españoles del circuito.


Previo a la serie con Chile, Dudi Sela comenzó a jugar su mejor tenis: Llegó a dos finales consecutivas a nivel Challenger, ganando una de ellas, y superó la Qualy del US Open, barriendo con el número cuatro nacional, Adrián García, en el proceso, por 6-1 y 6-0 por el pase al Main Draw. Tras perder en la segunda ronda ante Juan Mónaco, el israelí llegaba a la serie como el número uno de su país y el 105 del mundo.


Chile llegaba a la confrontación con sensaciones mixtas. González y Massú cayeron en la primera ronda del US Open, mientras que Capdeville derrotaba al finalista del Australian Open 2003, Rainer Schuettler en cinco sets en el debut, para inclinarse ante el imbatible Roger Federer en segunda ronda. Post Nueva York, González, García y Capdeville viajaron a Beijing, donde 'Feña' se quedó con su octavo título ATP tras derrotar a Tommy Robredo en la final.


El Yom Kipur y una serie poco usual

La confrontación entre israelíes y chilenos debió tener una programación especial, dado que el Yom Kipur, el día más sagrado del calendario judío, caía en pleno sábado del dobles. Una jornada que era un estricto descanso y en ayuno, hizo que la ITF recalendarizara la serie para los días jueves 20, viernes 21 y domingo 23 de septiembre de 2007. Eso implicaba menos días de adaptación al calor israelí para González, que llegaba de China hasta Tel Aviv para defender a Chile.


En la previa, Dudi Sela, que enfrentaría a Nico Massú, 72 del mundo, hablaba de que el 'Vampiro' era "un jugador de arcilla". Massú, en su turno en la conferencia de prensa, sacó su currículum de campeón olímpico y finalista de Masters Series en cancha dura. Pero llegaba el jueves y era hora de demostrar en la cancha. Y fue una absoluta batalla.


Por un escaso periodo de tiempo, el primer punto entre Sela y Massú fue el partido a cuatro sets más largo de la historia (superado por el propio Nico en 2009 ante Austria). Cinco horas y siete minutos tardaron en completar un extenuante encuentro bajo 32 grados de temperatura, que por momentos el israelí tuvo ganado: Llegó a estar dos sets a cero y sacando 6-5 por el partido en el tercer set, pero Nico mostró su garra para enviar el duelo a una cuarta manga. Finalmente, y tras aprovechar un mal game de saque del chileno, Sela quebró en el décimo juego para cerrar el primer punto para el elenco local, por 6-3 6-4 6-7(3) y 6-4.


El segundo punto enfrentaba a Fernando González, número seis del mundo, ante Noam Okun, ubicado 180 puestos más allá en el ranking. Y al igual que el encuentro anterior, fue una guerra. Un inspirado israelí se quedó con la primera manga ante un 'Gonzo' que se mostraba incómodo, y ofuscado ante un hostil público local que aplaudía cada let, falta y error suyo. Sin embargo, el finalista de Australia ganó con dudas, pero con jerarquía, por 4-6 6-3 7-5 y 6-3. El dobles, podría ser decisivo.





La jornada de viernes iba a arrancar más temprano que de costumbre, puesto que al anochecer, la actividad debía frenarse dado el inicio del Yom Kipur. Por Chile, Hans Gildemeister apostaba todo a una victoria en duplas, por lo que González y Massú buscarían adelantar al equipo nacional ante una pareja consagrada como Erlich y Ram. Y parecía andar todo bien en el inicio: Un gran arranque de la dupla dorada los dejaba set arriba, pero los israelíes comenzaban a demostrar su buen nivel. Luego de un mal tiebreak, Nico y Feña parecían decaer, y rápidamente el binomio local tomaba ventaja. Tras un tempranero quiebre, Chile enviaba el partido a un quinto set, el cual sería de dientes apretados hasta el final: En seis iguales, el árbitro general de la confrontación indicó que si el duelo no se terminaba en los siguientes cuatro games, la definición pasaba para el día domingo. No obstante, solo dos games se jugaron, puesto que un quiebre a Massú acabó por cerrar el duelo. 2-6 7-6(1) 6-2 3-6 y 8-6 fue el marcador con el que Israel se colocaba 2-1 arriba en la serie, tras cuatro horas y 58 minutos de partido.


"¡Duuuuuuudi Sela!"

Fernando González estaba extenuado. Luego de ganar Beijing, debió disputar tres horas y media de tenis el jueves ante Okun, en un duelo que en el papel debía haber sido pan comido, y cinco en el dobles. Si bien tenía un día de descanso gracias al Yom Kipur, el domingo debía enfrentar a un Dudi Sela inspirado por su victoria ante Nicolás Massú, la cual celebró como si ya hubiera ganado la serie. El triunfo de Erlich y Ram en el dobles solo hizo que se creciera más.


El arranque favoreció al chileno, que se colocó set y break arriba ante Sela. Sin embargo, de a poco el israelí comenzó a jugar a ese nivel superlativo que hizo la diferencia en la serie. Quebró y jugó un muy buen tiebreak para emparejar las acciones tras dos horas de partido.


Feña sentía el cansancio de las casi nueve horas de los dos primeros días, y jugaba con más corazón que tenis. Y eso le bastó para superar las dudas del tercer episodio, donde debió levantar una buena cantidad de break points, y quebrar en el duodécimo juego para colocarse dos sets a uno arriba. Y el cuarto set sería una guerra. Dudi Sela jugó muy, muy bien con su saque y forzaba a González a salvar break points en tres de sus seis turnos al servicio, para llegar al tiebreak, donde el chileno parecía que tenía liquidado el asunto, estando 4-2 arriba al cambio de lado. Sin embargo, y apoyado por un público que jamás bajó los brazos, el israelí jugó de forma extraordinaria para forzar un quinto y definitivo set, tras cuatro horas y 20 minutos de partido.


El Bombardero estaba al límite, mientras que Sela estaba más encendido que nunca. Con muchísima tensión, González levantó un 0-40 en su primer turno al saque, pero el local capitalizó su chance en el cuarto game para tomar ventaja. El Canada Stadium rebosaba de alegría tras el break. Feña ya no tenía piernas, y el israelí jugó los tres mejores turnos al saque de su vida para liquidar el partido, y así asegurar el retorno de su país al Grupo Mundial por primera vez en 14 años, luego de derrotar al número seis del mundo por 4-6 7-6(5) 5-7 7-6(7) y 6-3 en cinco horas y cinco minutos de partido. Chile cerraba así una de las derrotas más dolorosas de su historia, debiendo volver al Grupo Americano I en 2008. La imagen de Dudi Sela llevado en andas por el equipo israelí tras un heroico fin de semana, y con Feña tratando de darle la mano, quedó marcada a fuego. Por cumplir, Noam Okun se presentó a jugar tres games ante Paul Capdeville en el quinto punto, para así cerrar la confrontación con triunfo para Israel por 3-2.



Fotos: Geva Telem / Flickr

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