Catalina Fillol y el futuro del ChileOpen: "Estamos evaluando distintos escenarios para 2028, incluido un posible cambio de superficie"

El ChileOpen podría vivir una transformación importante a partir de 2028. Aunque la edición de 2027 se disputará sobre arcilla, la organización ya evalúa un eventual cambio a cancha rápida, en medio de las modificaciones que se proyectan para el calendario ATP. En conversación con Séptimo Game, Catalina Fillol, directora del torneo, abordó el futuro de la gira sudamericana, indicó que existen conversaciones con jugadores como Casper Ruud y Holger Rune para traerlos de regreso a Santiago y analizó los desafíos del tenis chileno, con el Milo Tenis Tour, que tendrá nuevos torneos en diciembre próximo, como una de las iniciativas para fortalecer el desarrollo de nuevos jugadores.
La temporada pasada, el Milo Tenis Tour tuvo éxito en el sentido de que cinco chilenos ingresaron al ranking ATP por primera vez. ¿Qué esperas de estos dos M15 que se realizarán?
Efectivamente, la primera edición nos dejó una señal muy positiva: cinco tenistas chilenos consiguieron sus primeros puntos ATP. Sin embargo, creemos que el éxito del Milo Tenis Tour no se mide únicamente por esos resultados, porque sabemos que no todos los jugadores consiguen puntos o títulos en cada torneo. También está en haber generado competencias bien organizadas, espacios para compartir experiencias con otros jugadores y, sobre todo, la posibilidad de competir en casa, sin que todo dependa de viajar al extranjero. Para nosotros, crear estas oportunidades y contribuir al desarrollo de nuestros tenistas ya es un logro muy importante.
Por eso, estamos muy contentos de cerrar la temporada con dos torneos profesionales M15, que se realizarán durante las semanas del 7 y 14 de diciembre en la Universidad San Sebastián, en colaboración con la Federación de Tenis de Chile y con el auspicio de Milo y Mazda. Estas competencias permitirán que los jugadores disputen partidos por puntos para el ranking ATP sin tener que salir del país.
Esperamos que sean nuevas oportunidades para sumar experiencia, medirse con jugadores de buen nivel y seguir creciendo dentro y fuera de la cancha. Nuestro objetivo es que el Milo Tenis Tour continúe consolidándose como una plataforma que no solo impulse las carreras deportivas, sino que también fortalezca el desarrollo del tenis chileno y genere mejores condiciones para quienes buscan dar el salto al profesionalismo.
Con la confirmación de estos dos M15 para cerrar 2026, ¿qué planificación manejan para la temporada 2027? Me imagino que será un calendario más extenso...
El calendario de 2027 todavía se está terminando de definir, por lo que aún no podemos adelantar fechas ni confirmar su extensión. Lo que sí tenemos claro es que queremos seguir generando oportunidades de competencia en Chile, tanto en categorías formativas como profesionales.
La experiencia de estas temporadas nos ha permitido comprobar el valor que tienen estos torneos para nuestros jugadores. Las dos fechas de diciembre, que contarán con un cuadro clasificatorio de 48 jugadores y un cuadro principal de 32, son un paso importante en esa dirección. Queremos seguir avanzando en esta línea y consolidar progresivamente un calendario que acompañe las distintas etapas de desarrollo de un tenista.
El Milo Tenis Tour también ha contado con torneos junior, coincidiendo con una compleja realidad en estas categorías, reflejada en el último Sudamericano Sub 16, donde Chile obtuvo el noveno lugar tanto en damas como en varones. ¿Qué opinión te merece este momento del tenis chileno a nivel juvenil y cómo puede contribuir el Milo Tenis Tour a fortalecer las bases del tenis en el país? Creo que tenemos desafíos importantes a nivel juvenil y el último Sudamericano Sub-16 es una muestra de que todavía tenemos mucho por trabajar. Son procesos largos y no podemos esperar resultados inmediatos, pero sí tenemos que generar mejores condiciones para que nuestros jóvenes puedan desarrollarse y competir al más alto nivel.
En ese sentido, el Milo Tenis Tour busca aportar desde las bases, generando más instancias de competencia para que los niños y jóvenes puedan sumar partidos, experiencia y confianza desde temprana edad. Pero también nos preocupamos de que la experiencia vaya más allá de la cancha: entregamos kits de bienvenida, fruta y espacios para descansar, jugar y compartir con otros jugadores y sus acompañantes. Para nosotros, generar estas instancias de encuentro y socialización es muy importante, especialmente en un deporte tan individual como el tenis, donde compartir experiencias también contribuye al desarrollo de los deportistas.
La idea es acompañarlos en las distintas etapas de su desarrollo, ofreciéndoles en Chile un espacio donde puedan competir, aprender y crecer tanto dentro como fuera de la cancha. Si queremos fortalecer nuestro tenis a futuro, tenemos que trabajar desde ahora en construir una base cada vez más sólida.
¿Qué crees que le está faltando al tenista chileno para dar ese salto de calidad y tratar de meterse entre los 400 mejores del mundo? Antes Chile contaba con varios jugadores alrededor de ese ranking, pero hoy, después de Matías Soto, hay un vacío hasta el 700-800 del mundo. No creo que exista una sola respuesta. Llegar y mantenerse dentro de los 400 mejores requiere talento, pero también muchas horas de entrenamiento, competencia, experiencia, un equipo adecuado y, sobre todo, continuidad. Uno de los grandes desafíos es que nuestros jugadores puedan tener una transición más fluida entre el tenis juvenil y el profesional. Ahí la competencia juega un rol fundamental. Necesitan enfrentarse regularmente a jugadores de buen nivel, sumar partidos y aprender a competir por puntos y por resultados.
Por eso, iniciativas como el Milo Tenis Tour son importantes. No pretenden resolver por sí solas todo lo que implica llegar al alto rendimiento, pero sí aportar a una parte fundamental del camino: que nuestros jugadores tengan más oportunidades de competir profesionalmente en Chile y puedan dar esos primeros pasos sin que todo dependa de viajar al extranjero.
Con dos temporadas prácticamente completadas, ¿Qué tendría que conseguir el Milo Tenis Tour a largo plazo para que ustedes puedan decir: "Logramos nuestro objetivo"?
Creo que podríamos decir que lo logramos cuando el circuito sea reconocido como una plataforma que efectivamente ayudó a cambiar la trayectoria de una generación de tenistas chilenos. Cuando veamos jugadores que comenzaron compitiendo en nuestros torneos, consiguieron sus primeros puntos ATP, ganaron sus primeros títulos profesionales y eventualmente llegaron a competir en torneos de mayor nivel, incluido el ChileOpen, vamos a sentir que el objetivo se está cumpliendo.
Pero también sería un logro ver crecer la base, que más niños y jóvenes tengan acceso a competencias de calidad y que exista una ruta más clara desde las categorías menores hasta el profesionalismo. El objetivo final es justamente ese: construir un ecosistema que permita que más tenistas chilenos puedan soñar con llegar al alto rendimiento y, sobre todo, tengan las herramientas y oportunidades para intentarlo.

En tu rol como directora del ChileOpen, ¿qué nos puedes adelantar sobre la edición 2027 del torneo? ¿Hay alguna novedad importante en la que ya estén trabajando, ya sea en infraestructura, experiencia para los espectadores o posibles jugadores?
Estamos trabajando desde hace varios meses en la edición 2027 y el foco sigue siendo consolidar todo lo que hemos construido durante estos años. Siempre buscamos mejorar la experiencia del público, de los jugadores y de nuestros auspiciadores, y seguir elevando el nivel del torneo. Todavía es temprano para adelantar novedades específicas, pero sí estamos trabajando en distintas iniciativas que esperamos poder comunicar próximamente. Lo importante es que seguimos muy enfocados y coordinados con la ATP y Octagon en la planificación del torneo.
Casper Ruud vuelve a Sudamérica el próximo año, pero no confirmó Acapulco como otros que sí estarán en Buenos Aires y Río. Holger Rune está volviendo de a poco, y Santiago podría ser una buena plaza para que también retome sensaciones. Considerando que ambos lograron cosas importantes en el ChileOpen, ¿te ilusiona contar con esos nombres, y han existido conversaciones con ellos para venir? Como organización, trabajamos con anticipación en la gestión de jugadores, manteniendo conversaciones permanentes con sus representantes y también directamente con ellos. En el caso de Casper Ruud y Holger Rune, hemos conversado con ambos y saben que estaríamos felices de recibirlos nuevamente en Chile. Sin embargo, por ahora, los dos siguen evaluando sus opciones para la próxima temporada. Uno de nuestros desafíos es mejorar año tras año el cuadro del torneo. Somos conscientes de que las grandes figuras son un pilar importante del ChileOpen y contribuyen a ofrecer un gran espectáculo deportivo, por lo que seguimos trabajando para contar con jugadores de primer nivel y brindar una gran experiencia al público.
El Masters 1000 en Arabia se acerca poco a poco. ¿Cómo han avanzado las conversaciones, tanto entre los torneos de la región como con la ATP, para asegurar su continuidad en el circuito?
La ATP está constantemente evaluando cómo evoluciona el calendario y nosotros somos parte de esas conversaciones como torneo. Sabemos que se vienen cambios importantes para el circuito a partir de 2028 y estamos trabajando para anticiparnos a ese escenario. Entendemos que el tenis es un circuito global y que siempre va a estar evolucionando. Nuestro foco es seguir fortaleciendo el ChileOpen, mantenernos dentro de la gira sudamericana y demostrar el valor que tiene el torneo para los jugadores y para el público de la región. Queremos que el tenis siga creciendo en Chile y que el torneo se mantenga en el país por muchos años más.
Buenos Aires cambiará a cancha rápida, y el ATP de Río anunció recientemente la ampliación de su infraestructura, como también dejaron en claro sus intenciones de cambiar a cancha rápida. De ser así, ¿cambiaría también Santiago?
Es un tema que venimos conversando hace tiempo y que hoy cobra aún más relevancia frente a los cambios que se están proyectando para la gira sudamericana. Primero, me gustaría felicitar a Río por la inversión y el crecimiento que están impulsando, porque son avances importantes para el desarrollo del tenis en la región. En Chile también tenemos el desafío de seguir invirtiendo en infraestructura para fortalecer nuestro torneo y estar preparados para los cambios que vienen.
La edición 2027 del ChileOpen se disputará sobre arcilla, pero estamos evaluando distintos escenarios para 2028, incluido un posible cambio de superficie. Nuestro objetivo es adaptarnos a la evolución del circuito y generar las mejores condiciones para seguir atrayendo jugadores y fortaleciendo el torneo. Creemos que mantenernos dentro de la gira sudamericana y trabajar coordinadamente con los otros torneos de la región es fundamental para el futuro del tenis en esta parte del mundo. Todavía quedan definiciones por delante, pero estamos preparados para enfrentar los cambios que sean necesarios para que el ChileOpen siga creciendo y se mantenga en Chile por muchos años más.

¿Cómo viste a Nico Jarry durante su periodo de para por lesión, y ahora que ha vuelto a competir? Ya sea como tía, o en tu rol de directora del ChileOpen...
Como tía, obviamente ha sido un periodo que hemos acompañado muy de cerca. Han sido meses difíciles, con mucha paciencia y trabajo, y lo más importante siempre ha sido que Nico pueda recuperarse y volver a competir en buenas condiciones. Me alegró mucho verlo regresar a las canchas en Cali y conseguir una victoria en su primer partido después de tanto tiempo. Sabemos que volver a competir después de una lesión larga no es fácil y que recuperar el ritmo requiere tiempo y continuidad. Lo importante es que pueda seguir avanzando en su recuperación y reencontrándose con su nivel.
Desde mi rol en el ChileOpen, creo que lo principal es respetar los tiempos y las decisiones de cada jugador. Nico sabe que cuenta con todo nuestro apoyo, al igual que todos los tenistas nacionales. Por supuesto, esperamos verlo disfrutando nuevamente del tenis y compitiendo al nivel que sabemos que puede alcanzar.
Es sabido que Nico también contribuye, desde su rol de jugador, a la organización del torneo. Tú seguiste los pasos de tu padre y de tu tío Álvaro. ¿Te imaginas que algún día pueda seguir ese mismo camino y asumir un rol importante en la organización del ChileOpen?
Nico ha estado muy cerca del torneo y conoce desde dentro todo lo que significa organizar un evento de esta magnitud. Siempre ha mostrado mucho interés y cariño por el ChileOpen, así que sería muy bonito que en algún momento pudiera seguir vinculado al torneo desde otro lugar.
De todas maneras, hoy creo que tiene que concentrarse en su carrera como jugador y en todo lo que todavía tiene por delante. A futuro, quién sabe si él o alguno de nuestros hijos o sobrinos podrían asumir un rol dentro de la organización. Para nosotros, es muy lindo poder transmitir a las nuevas generaciones la pasión por el tenis que compartimos en SACS y mantener vivo ese vínculo con este deporte. El tiempo dirá cómo se da, pero sería muy bonito que esa historia pudiera continuar.





