top of page
2.jpg.jpeg

Cerúndolo y la gira sudamericana: “Hay que hacer lo posible para que estos torneos sean en arcilla”

Foto: Fotojump / Río Open
Foto: Fotojump / Río Open

Ya por un buen tiempo, Francisco Cerúndolo ha sido el número uno de Argentina y Sudamérica. De paso por el ChileOpen, donde debuta este jueves, el flamante campeón del ATP 250 de Buenos Aires conversó con Séptimo Game sobre su actualidad, la gira sudamericana y el estado del tenis argentino, que esta semana apareció con nueve jugadores dentro del Top 100.


¿En qué momento de tu vida estás ahora, Fran?


Arranqué el año muy bien, jugando un gran tenis, sintiéndome cómodo física, mental y tenísticamente. Arrancamos la temporada con algunos cambios y eso ha sido plasmado tanto en Australia como en Buenos Aires; por ahora ha sido un arranque muy positivo, y ojalá pueda seguir con ese envión en Chile y en Estados Unidos.


El año pasado hiciste un primer semestre muy bueno, y el segundo, no tanto, como todos pensábamos que podría ser. ¿Te quedas con esa espina de no poder seguir con el mismo ritmo que llevabas?


Sí, fue un poco hasta mayo, por ahí.



En Madrid contra Mensik, fue un partido muy duro, que después te marcó.


Sí. Después jugué bien en Roma, y a partir de ahí, fue un poco de desgaste mental y físico. Había jugado muchísimos partidos hasta ahí, contra los mejores jugadores del mundo casi todas las semanas, porque como me estaba yendo bien, estaba jugando todos esos partidos. Era el primer año en el que había arrancado tan bien, y jugando tantos partidos. Me cansé un poco, me consumió, y cuando bajas un poco a nivel mental, intensidad y nivel físico, te ganan todos. Por eso en Roland Garros y la gira de pasto fue muy mala. De ahí empecé a retomar un poco más, en Toronto llegando a octavos y en la gira indoor jugando mejor, pero hubieron baches de dos o tres meses donde no jugué nada bien, y tampoco estaba bien como para ello. La idea para este año es mantener esto lo mayor que pueda.


¿Te sorprendió esa primera parte donde tuviste tan buenos resultados?


No sé si me chocó, pero ya había tenido buenos resultados, un poco más esporádicos, no así uno tras otro. Yo sabía que tenía las cualidades y capacidad de hacerlo, lo único que faltaba era concretarlo, y se dió. Siempre cuando uno pasa niveles y es la primera vez que pasan estas cosas, es difícil asimilarlo tan rápido y que salga todo bien. Hice tanto desgaste que no estaba acostumbrado, y se me acabaron las energías, y cuando caí, me costó volver.


Cuando dices que estás mentalmente bajo, ¿Qué se refleja en el día a día? ¿Te costaba ir a entrenar, cosas así?


Sí, todo. Estaba cansado, en ese momento no quería competir, no quería viajar, quería quedarme más días en mi casa descansando, con mi familia y amigos. Te cansas del deporte, del tenis, y cuando no tienes ganas de ir a entrenar, y era una pesadilla. Lo haces, pero no lo haces bien, no mejoras, y después vas a competir y te falta lucidez.



Es una cadena de cosas, al final.


Se acumula todo y es imposible que te vaya bien. Entrenas mal, vas a competir, y mentalmente no estás predispuesto a luchar, y te ganan todos.


Buenos Aires fue una semana soñada. Después de todo lo que pasó con la Copa Davis, ¿Sentiste que si no ganabas te criticarían en Argentina?


Se criticó mucho, tanto a mí como a los otros argentinos que no fueron. Al ser sembrado uno, capaz que tenía un poco más de presión que el resto, pero nosotros estábamos en la misma situación.


Si perdías en primera ronda, quizás qué te habrían dicho.


Pero es la gente en realidad, no el ambiente tenístico. Tenía ese condimento extra, el jugar en Buenos Aires, después de lo que había pasado en la Davis, además de que quería hacerlo bien, y por suerte lo pude lograr. Haber logrado en casa, con los argentinos, mis amigos, familia, mi gente, fue una semana soñada.


Se habla demasiado del cambio de superficie. ¿Si cambiamos a cemento, qué tantos jugadores más vendrían? Históricamente, siempre ha sido arcilla, y siempre ha sido para chilenos, argentinos y españoles.


Históricamente la gira es en polvo de ladrillo, eso es lo especial que tiene esta gira, que es para los sudamericanos y los españoles. Nos criamos en polvo de ladrillo, y una gira en Sudamérica, en nuestra superficie, es espectacular. Si llegamos a un extremo, que si no la cambiamos, nos la sacan, y si cambiamos, nos mantienen, mejor pasemos a cemento. Antes que perderla, prefiero tenerla en cancha dura. Para mí, hay que hacer lo posible para que estos tres torneos sean en polvo de ladrillo lo más que se pueda.


¿Sientes que vendría alguien top si cambiamos a cemento?


Tenemos mucha competencia. Están Dallas y Acapulco para los estadounidenses, y Doha, Dubai y Rotterdam por Europa y Medio Oriente, y la mayoría es de ahí. Los torneos se tendrían que mover para ver si pueden conseguir a algún jugador que venga para acá. Alguno querrá venir a conocer Sudamérica, pero están cerca de su casa. Históricamente los españoles vienen para acá porque es en polvo de ladrillo, algunos top han venido a esta gira, pero para ser en pista dura, hay 500 en Dallas y Acapulco, otros tres 500 en Europa, así que quedamos en desventaja, y por los puntos van a decidir ir a otro lado.


Esta semana aparecieron nueve argentinos en el Top 100. Casi el 10% del ranking. ¿Sientes que no se les da el valor a ustedes, porque no existe un jugador como Del Potro, por ejemplo?


Tenemos nueve Top 100, que es una locura, para un país de Sudamérica, que en comparación de recursos económicos con Europa y Estados Unidos, no somos nada. Y siempre estamos ahí, quizás hace 15 años teníamos 10 o 12. Durante 20 años tuvimos a Nalbandian, Coria, Gaudio, Delpo, Cañas, Puerta, Chela, un montón que fueron Top 10, 20, como Mónaco también. Tener tantos jugadores en ese rango, la gente está acostumbrada a que el tenista argentino sea de esa manera. Cuando se fue Delpo, llegó Diego Schwartzman, que tocó el Top 10 y estuvo entre los 20 durante varios años. Y ahora estamos nosotros, ninguno ha sido Top 10, con Sebita Báez tocamos el Top 20, detrás está Tomi (Etcheverry) que ha sido Top 30, pero estamos ahí. Ya ser Top 100 es una locura, pero después ser 50, 30, 20, es más, pero la gente que entiende el tenis lo valora que cualquier otro que se guía por los rankings solamente.


¿Sientes algo de presión de ser el número uno de Argentina y tomar la posta de Schwartzman o Delpo?


Siento que las miradas caen más en mí que en otra gente. Primero era un sueño, cuando estaba cerca, lo vi como un objetivo. Dije 'yo quiero ser número uno', me tocó en 2023 por primera vez, y cuando me fui consolidando como jugador, me di cuenta que ser el uno del país, obvio que en lo que hagas, la mayor cantidad de las miradas van a quedar en ti.


¿Lo tomas bien eso?


Obvio que sí. A veces me enojo, porque capaz que uno haga un torneazo, y no lo valoran como cualquier otro lo valoraría, porque esperan más, o porque tuvimos mejores resultados en el pasado. Pero es parte del tenis, yo estoy contento con lo que voy haciendo en mi camino, feliz con mi carrera, y ojalá pueda seguir mejorando y ser Top 10, mejorar en los Grand Slam. Todos aspiramos a más, y cualquiera de los chicos, quieren ser mejores, mejorar en el ranking y en todo lo que sigue.



© 2018-2025 RIOSCÓN SpA.

bottom of page