La odisea de Tomás: Como Barrios gestó su clasificación a Wimbledon




"Hace dos días habría dicho que es imposible que esté en la Ronda Final" - Esa fue la palabra de Tomás Barrios (210°), luego de vencer al francés Enzo Couacaud en la segunda ronda de Qualy de Wimbledon. La tercera raqueta de Chile, el sábado pasado estaba disputando la final del Challenger de Almaty 2, en arcilla, y 72 horas después estaba jugando en el pasto de Roehampton. ¿Cómo lo hizo para llegar a Londres y entrar a su primer Grand Slam? - Aquí te lo contamos:


Un largo viaje de 12 horas tras un subcampeonato


Barrios sufrió una dura derrota en la final del Challenger de Almaty 2, por parciales de 6-1 y 6-2 ante el neerlandés Jesper de Jong el día sábado 19 de junio, en un duelo que comenzó a las 14:30 horas de Kazajistán (09:30 en Londres). Tras su caída, Barrios tomó el primer vuelo desde Almaty hasta Frankfurt, Alemania, cubriendo alrededor de 5500 kilómetros en ocho horas de viaje.


Tras esperar una hora, el chillanejo abordó otro avión con rumbo a Londres, en un vuelo de 800 kilómetros en alrededor de tres horas. Inmediatamente después de llegar a Gran Bretaña alrededor de las 14:00 del día domingo, Barrios se realizó un test PCR, y debió realizar una espera de cuatro horas para apenas poder pisar la cancha en Roehampton y entrenar por 45 minutos con Alejandro Tabilo antes de la puesta del sol.


Al lunes siguiente, estaban programados todos los partidos de primera ronda de Qualy de varones, donde debía enfrentar al estadounidense Mitchell Krueger, aproximadamente a las 15:30 horas de la capital británica. Sin embargo, la lluvia canceló todos los partidos y le dio un pequeño respiro a Barrios, quien ese día iba a saltar a la cancha a poco más de 48 horas de jugar en arcilla en Kazajistán.


De jugar a lo que saliera, a desafiar a un ex cinco del mundo


El nacional salió "a ver qué pasaba" contra Krueger, y tras un doble 7-6 despachó al norteamericano, quedando con muy buenas sensaciones de su juego en pasto. Al día siguiente, por el mismo marcador venció al francés Enzo Couacaud, y el chillanejo tenía una sonrisa de oreja a oreja al llegar a la conferencia de prensa. Barrios admitía su sorpresa por llegar a estar a un paso del cuadro: "Hace dos días habría dicho que es imposible que esté en la ronda final, porque no me preparé de la mejor forma. Terminé jugando en arcilla, nada que ver".


Por el pase al Main Draw, su rival era el polaco Kamil Majchrzak, que sabía de pasar la fase previa en Roehampton y venía de caer en la final de Nottingham. El chileno no era para nada el favorito, habiendo recién jugado su segundo y tercer partido en la superficie como profesional durante la semana, y encima de ello, sería su primer duelo al mejor de cinco sets. Sin embargo, Barrios jugó un enorme partido para despachar al primer preclasificado de la fase previa, y así clasificar a su primer Grand Slam, asegurando de paso, su estreno en el Top 200.


Consciente de lo que se le podía avecinar, post partido, la tercera raqueta nacional contestó con mesura al ser preguntado por qué era lo que esperaba de su paso por la Catedral: "En este momento todo es bienvenido. Todo lo que me toque, lo disfrutaré y aprovecharé al máximo".


Este lunes, el oriundo de la nueva región del Ñuble tendrá el desafío más importante de su carrera. En frente, estará el espigado sudafricano Kevin Anderson (103°), ex finalista en el césped sagrado, en el año 2018, donde derrotó en extenuantes partidos a Roger Federer (13-11 en el quinto set) en Cuartos, y a John Isner (26-24 en el quinto) en Semifinales, para caer frente a Novak Djokovic en la definición por el título. Precisamente, es el serbio quien asoma como rival en la segunda ronda. Depende exclusivamente de Barrios conseguir un nuevo hito en su carrera, y demostrar que puede llegar al grupo de los mejores tenistas del mundo, en el torneo más importante del planeta.


Foto: Andrey Udartsev / Federación de Tenis de Kazajistán

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