“Tanto jugador como coach son responsables de las victorias y las derrotas”



Día 3 del Argentina Open en la capital trasandina. Albert Ramos Viñolas prepara su partido de octavos de final con Pablo Cuevas programado para la jornada de jueves luego de un sufrido triunfo ante el local Leonardo Mayer. Su entrenador de toda la vida, y a quien el zurdo considera como su segundo padre, José María Díaz, quien entrena al catalán desde los diez años, se sienta con Séptimo Game para charlar sobre su relación de más de dos décadas con su pupilo, y también del día a día de un jugador en el circuito ATP.

– Has estado toda la vida con Albert. ¿Qué tan responsable te sientes de sus victorias y derrotas siendo que llevas 20 años con el mismo jugador?

Pues la verdad es que me siento más responsable de las derrotas que de las victorias, porque así lo intento vivir. Trato de no hacerme mías las victorias para seguir pensando en cómo mejorar. Y sí que en las derrotas me hago responsable para que no caiga todo sobre él, y de esta forma siempre hacer que se sienta un poco mejor y poder ayudarlo al máximo. – ¿Cuánto porcentaje de responsabilidad tiene un coach en las victorias y derrotas?

No te sabría decir en números, pero no cabe duda que un coach se encarga de muchas diferentes funciones en el día a día de un jugador, y claramente es un equipo en el cual los dos son muy responsables tanto de los éxitos como de las derrotas.

– Vivieron muchos momentos muy buenos como Montecarlo, donde fue finalista tras ganarle a Murray. Pero después de la lesión a la muñeca tuvieron que ir a “lucharla” a los Challengers. ¿Cómo viviste ese proceso de estar muy bien a 365 días después jugar en una cancha 2 de un Challenger, por ejemplo? 

Fueron momentos muy difíciles. Cuando él mejor estaba, entre los 50, top 40, top 30, le vino un dolor de muñeca bastante duro, no dejamos nunca de competir, pero siempre con la cabeza pensando intentar solucionar algo que a priori era un pequeño problema, que se convirtió en algo importante, pero que gracias a Dios pudimos solventar. Perdimos ránking, no cabe duda, y sí que nos llevó a tener que durante un periodo de tiempo jugar algún Challenger. Lo vivimos con bastante naturalidad, con humildad, sabiendo que era un tema que pensábamos que era pasajero, y luego cuando estuvimos allá nos dimos cuenta que no era nada fácil volver a pasar ese escalón. El nivel está altísimo, y la sufrimos mucho. Afortunadamente el año pasado tuvimos 3 semanas muy buenas y que nos sacaron de ahí.

– ¿Cuánta humildad tiene que tener un jugador que supo ser Top 20, finalista de Montecarlo para bajar? – Porque si no eres tan humilde y no te lo tomas con naturalidad, es muy difícil.

Si no lo tomas con humildad y naturalidad, por el gran nivel que hay en los Challenger todo se iguala. Las canchas son diferentes, los escenarios y las comodidades son diferentes. Puede ser que una persona que vaya allí pensando que porque ha estado en otro escenario esto lo pasa rápido, puede ser que se quede más tiempo de lo que piensa.

– David Ferrer dijo en un documental que un tenista Top 40 vive una irrealidad. Por el hecho de estar siempre en los mejores hoteles y tener lo mejor. ¿Tú lo ves así?

La verdad es que nuestro día a día a nivel de tele, de transporte, cómo nos tratan en los torneos, de la amabilidad de todos los equipos de trabajo, en cualquier lugar del mundo es muy grande. Yo que vengo de ser un profesor de club, que nunca jugó profesional, lo he valorado desde un principio y lo sigo haciendo. Tanto Albert como yo intentamos vivir la situación de una forma excepcional, disfrutando de cada cosa que nos pasa, y sí, no cabe duda que somos unos privilegiados.

– Llevando al tema de Rafa Nadal, que le ha dado todo al tenis español, pero que le ha dejado la vara muy alta. Si un tenista español gana un 250, no es tomado muy en consideración. ¿Cómo lo ves?

Yo lo percibo e intento transmitírselo a Albert diariamente o cuando sale el tema. Hay dos formas de enfocar esta situación. Una, pensar que por el hecho de ser español y de haber tan grandes jugadores, pues apenas te conocen en España, no te tiran ni una línea de prensa, a menos de que hagas un resultado muy destacado, y todo se centra en él (Rafa). Pero realmente lo que nosotros pensamos es todo lo contrario. Gracias a él, gracias a lo que está haciendo por el tenis, gracias a los grandísimos resultados que están teniendo él como los otros dos fenómenos del tenis (Federer y Djokovic), Rafa nos da y nos permite tener una referencia tan arriba para poder seguir mejorando y subiendo nuestro nivel. Estamos súper contentos y orgullosos de tener un embajador del tenis nacional como lo es Rafa, y nos hace intentar copiar al máximo todo lo que podamos.

– ¿Y se puede copiar algo de alguien que genera tanto?

Es que su humildad se puede copiar, sus ansias de mejorar también. Su tesón, su fortaleza, todo eso sí que lo intentamos copiar, pero no cabe duda que hay diferencias lógicas que los resultados lo dicen.

– ¿Cuánto de trabajo y de cabeza es el tenis? – Rafa lo decía en una entrevista que él mentalmente se siente fuerte, pero también con la raqueta es muy bueno. Uno mentalmente puede ser muy fuerte, pero si no pones la pelota en la línea, no funciona. ¿Cuánto de mentalidad y de táctica hay en el tenis?

Tampoco te sabría decir en porcentajes, pero yo lo que creo realmente es que va todo entrelazado. Si mentalmente no eres bueno, por más que seas tanto técnica como físicamente no vas a ser nada en el tenis. Necesitas los tres parámetros para alcanzar grandes cosas en el tenis. Técnica, táctica y física. En la parte física, tener funciones que te permitan aguantar unas situaciones durante los partidos, ganar y recuperarte para el otro al día siguiente. Puedes jugar muy bien un día, pero si no ganas cinco no ganas un torneo.

– ¿Por qué Federer, Djokovic y Rafa siguen allí? – Uno ve a Djokovic contra Schwartzman en Australia y uno dice, el punto está muy igual, pero al final el que gana los puntos es Nole. Y eso se repite con jugadores como Zverev, Shapovalov y Auger-Aliassime.

Lo que pienso sobre este caso de los tres fenómenos, es que son los mejores de toda la historia, pero si hay algún otro que se acercaba en sus cualidades física, mental y tenísticas, en lo mental no son lo mismo. Estos tres tienen las ganas de seguir, la humildad, no conformarse, una ansia por ser mejor que el otro, que los está haciendo a los tres no parar de superarse y no sabemos dónde acabará esto.

– Se habla mucho de la Next Gen. ¿Qué les falta? – Thiem, Zverev y Tsitsipas son demasiado buenos, pero no alcanzan.

Yo creo que quizás son dos cosas. Una, que se retiren estos tres, y dos, un poquito de tiempo para que rompan un poco la barrera. Puede ser Thiem en Roland Garros, y cuando uno de ellos lo haga y gane un Grand Slam, creo que los otros van a ver que es posible y se abrirá un poco la barrera.

– Si tuvieras que hacer un jugador perfecto en el circuito. Saque, derecha, revés, volea y cabeza.

Saque, Federer, volea, Federer (risas). Derecha, Rafa. Revés, Djokovic, lejos. Y cabeza Djokovic.

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